domingo, 8 de abril de 2018

Perlín (Trubia)

Perlín. Lugar de la parroquia de Trubia (Oviedo). Se localiza en la ladera derecha del valle del Trubia, sobre una pequeña depresión de origen cárstico, a una altitud de 230-260 m. Dista 12,7 km de Oviedo. En el cerro de El Curito situado al noreste del pueblo son visibles los restos de un emplazamiento castreño con muralla y  aterrazamiento. En arquitectura destaca  la casa de los Valdés-Solís, un gran bloque cuadrangular que presenta  en la fachada principal dos portadas, una central adintelada, con ventana encima, al lado de la cual se dispone el escudo, y  otra lateral de arco muy rebajado sobre impostas. Se puede datar  hacia el siglo XVII. Diccionario Geográfico de Asturias. 


“Al simpático Rurtenio”
Si en vez de ser en Madri
unde tas, fora en Oviedo,
aunque gastara nel viaxe
todos los cuartos que teño,
plantábame allá a decirche
que no é neno lo que temos;
y quél “RIU” que te enterou
taba revolto, Rutenio.
So you dera la noticia,
ou si la dera Marcelo,
que pa cantar la verdá
parez que los dous nacemos,
habías  tar mas enterau
que si foses tú el parteiro.
Y xa que quiés como dices
a la familia d´Ogenio,
poucas gracias que che guste
que che falen de los netos.
A las ocho da mañá
del ventisiete d´Enero
Evarista de la Escanda
y don Constantino el médico,
sacaron de Bonifacia
ua nenía com´un  lucero.
Con los bracius estiraus
y los oyiquíos abertos,
empezou la probitía,
en conto saliu  de dentro,
con ua voz de paxarín,
a falar qu´era un contento.
Xa sabes tú que al nacer
choran todos los pequenos;
pos esta dixo….. ¡pardiós!:
“La zorra, el lobo y el perro”.
y mentras  que la vestiron,
que tardaron muy ben tempo,
non cesou de recitar
fábulas de Samaniego.
………………………


“Al simpático Rurtenio”

Si non cho dixera you,
¿no habías jurar que era cuento?
¿Y  estráñaste que “Quinquíos”
antes de fer año y medio 
soupese todos los mapas
con golfos, cabos y estrechos?
Xa Clotilde la del Rey
non dixo tanto nacendo:
“Los libros qu´este nenín
tray nel buche, enchen un cesto;
sin pacaus muera, si hay tantos
en casa de “Tente el Veyo”
Como que naceu el probe
decindo: “los Dardanelos”,
“Cabo de Buena Esperanza”
“El mar rojo”, “El golfo Pérsico”
y outra porción de cousias
por el estilo, Rutenio.
¿Y pensas tú que soy you
el que yes enseña eso?
Eche el meu un bon oficio
pa enseñar  mapas a nenos,
¡si hay barrigas  neste mundo
que valen más que colegios!
Non poñas  en duda nada
de lo que vey  nestos versos.
¡Oh! si forais como you,
todos, ou como Marcelo,
aforraba Dios de fer 
el octavo Mandamiento!
……………………………


“Al simpático Rurtenio”

Si Wilson vey por Madrid
has darye muitos recuerdos,
pero diye que non tou
conforme, nin muito menos,
con la pieza musical
que compuxo él, de concierto,
que en Francia tan ensayando
fay cuatro meses enteros.
El papel de los cantantes
non pode tar más mal feito;
y é raquítico de todo
el del acompañamiento.
En ua palabra, amigón,
“La Libertad y el Derecho”
como se chama la obra 
é un desacorde completo.
Tampouco  hay bon director
a pouco que you  entendo,
pos los músicos, andante,
tocan, condo él marca allegro;
y falta instrumentación,
y por lo tanto instrumentos.
Si you con ese seños
tuvera conocimiento, 
había darye dus cartías
que ye servisen d´empeño,
y había  enseñarye además 
un níu de músicos buenos 
que  ua gran obra acaso fían
de lo que hoy é un esperpento,
y la más dulce armonía
d´este triste desconcierto.
Si hemos non volvernos toyos
más val   no acordase d´esto
y pedir que Dios nos poña
a cinco ralius los güevos,
y a peseta las patacas,
y a dos la carne sin güeso;
y a tres pesos los zapatos,
que arrasa, mi alma, el “Chisquelo”
¡Cobrar por uas medias solas 
de neno y muyer un peso!
Acordarse, juradiós,
pon a un  los pelos deretos.
Hay que andar con los calcaños
al sol, non quiero más telos.
Dispénsame que non siga,
Rutenín, los tous consejos
de mandar al meu “Quinquius”
a los nius de cicha y merbo.
Si ua sola cousa  fixeran,
de eso que pois, los meus nenos,
non de quien non serían fiyos,
nin  serían de quien son netos.
Nada más: teño los oyos
como pionzas, de sueño.
Xa sabes que aquí me téis
pa lo que quieras, jilguero,
y recibe un fuerte abrazo,
y faite pronto ingeniero
y cásate despós pronto 
con ua nena de bon pelo.

D.-
Esqueicéuseme decirche
queridísimo jilguero
que se chama Teresía 
esto que nos veu del Cielo.
Si quies esparar por ella, 
xa sabes  donde la teño,
pero con la condición
que a todos téis que maternos.

Pepe Muestras (1878-1942) Navia. 
Lletres asturianes. Nº 38- Academia de la Llingua Asturiana.-

“La medalla de Lourdes”
Teño colgada al piscozo,
César, aquella medalla
que tú  me comprache en Lurdes
de la Milagrosa Santa
y que you, por un capricho,
che mandei llevar a Italia
pa que despós ma trouxeses
bendecida por el Papa.
Ta metida n´a fundía 
-color café,  de baldana-
lo mismo que tú ma diche
aquella tarde, en tu casa.
Rézoye  todas las noites
condo me vou pa la cama;
en conto pouso la oreya
zurda sobre la almohada
y refrego con los pés
la roupa, pa calentarla, 
y tapo un pouco el focico
condo fa frío, con la sábana,
cerro los oyos  y digo
pensando en la mía medalla;
“Dios te salve Reina y Madre”…..
sin gorgutar ua palabra,
pos maldita falta fai
la boca,,,,, , si el alma fala.
A mi madre y a mi padre
desque de casa nos faltan
todas as noites  lles rezo
sin dar la lengua pa nada.
¡Y cómo estiman los probes
las oraciois, sin palabras, 
conque en  la cama los honra
el fiyo de sus estrañas!
Hasta creo, de buena fe, 
que mi madre ¡aquella santa!
ta la muyer xunto a min
condo rezo, escuruxada;
¡así taba en algún tempo
emporondadía, na dala,
sempre al pé de aquel candil
que malamente allumbraba,
pa fregar cuatro cachapos
que cenando s´emporcaban,
o pa amasar  el fomento, 
o pa pulgar las castañas,
que con tantísimo gusto
nos cocía ou nos asaba!…..
¡Que agradecido m´acordo,
César, de las empenadas
y los bollos que nos fía
pa la cena ou pa la xanta;
y de los guisos diescarcho,
ou de carne, ou de pescada,
con aquel sabroso prebe
que golía en to la casa,
de todo lo cual, la proba,
apenas nada probaba,
pos con vernos a nosoutros
ben fartíos, taba ella farta!
Más me val non falar d´esto
que me arranca muitas lágriamas
y casi no atino xa
p´a  volver a la medalla……
Condo dencite lle rece
a la milagrosa santa 
que, devoto, me trouxiche
tú, del rinconcín de Francia,
si Dios me deixa ei decirlle:
¡Querídisima  y amada, 
Reina de Cielos y Tierra
que n´el  meu sen tas guardada:
Si recibes cariñosa
lo que che rezan en Navia 
y pensas interesarte
n´a salvación de mi alma,
haz fer tamén  lo que podas
por la de César Calzada!.
Pepe Muestrras. 1878-1942 (Navia).-



Ijujú
I
¡Es ella!…. espléndidamente
por todas partes la anuncia
del suelo suyo sagrado
la portentosa hermosura.
Con agua de Covadonga
-ya templo, si ayer fué cuna-
ella bautiza de España
la frente noble y augusta.
¡Es ella!…. Por sus montañas
el eco inmortal retumba
del ¡Ijujú!,  grito santo
en otras gigantes luchas.
¡Es ella!… Bajo sus robles
hogar de raza no espúrea,
de las viejas libertades
el fuego se perpetúa.
¡Te he visto, al fin!….  De rodillas
y la cabeza desnuda,
te saludo y te bendigo!
¡Dichoso yo, si me escuchas!
Porque decirte yo quiero,
ya que llanto que no enjugas,
como á Galicia, tu hermana,
la pálida faz de inunda:
-“Contra el desmayo que sientes
“y entibia tu fé robusta,
“del patrio ¡Ijujú! á los ecos,
“¡Cierra, Asturias!”


Ijujú


II
Caminando caminando
por tus soledades rústicas,
llegó una voz á mi oído
sumiéndome en pena mucha.
Ya era ronca y penetrante,
ya débil y gemebunda,
ya cual rugir de leones
ya como un ¡ay! de ternura.
¿De dónde esta voz venía 
en cuyas notas se adunan
de tan contrarios  efectos
las causas ciertas y ocultas?…..
Una carreta chirriaba,
que azotó ventisca dura;
penosamente subiendo
cuesta escabrosa y adusta.
¡Qué sudar los tardos bueyes
tirando con fuerza hercúlea
por la carga en que su dueño
suerte más próspera funda!
Si el cansancio los rendía
porque la carga era suma,
otra vez -siendo acicate
que los anima y los punza-
repetía la carreta
su triste y salvaje música,
y los mansos animales
seguían la áspera ruta.
Así  contra los que cedan
al desaliento y la duda,
grite ¡Ijujú! formidable:
-¡Cierra Asturias!


Ijujú

IIII
¿Qué pueblo habrá que no llore?
¿Qué espíritu que no sufra?
Respondan los más felices,
pregunta á todos, pregunta.
¡Mas cuánta alegría, cuánta
sus infortunios no endulza!
¡Cuánta el dolor no fué padre
de sus grandezas futuras!
En tus verdes pumaradas
que brisas del mar arrullan,
he visto á la danza-prima
lanzarse jóvenes turbas.
¿Acaso es vaga memoria,
imágen de fieras pugnas
entre cristianos y moros
lo que la danza figura?….
Frente á frente las parejas,
en ruda ordenada y justa,
se miran como dos bandos
que para la lid se agrupan.
Pues doncellas y mancebos
forman cadena que ondula,
y en viejas trovas  cantadas
se requiebran y disputan,
y avanzan,  y  retroceden
imitando ataque y fuga,
sin que hasta el fin de la danza 
la cadena se interrumpa.
¿Y la tristeza?…. Va huyendo
del ¡Ijujú!  que cual hurra,
contra ella gozoso grita:
-¡Ciarra, Asturias!


Ijujú
IV
¡Pobres hijos de estos valles
y estas montañas abruptas,
cuyas altas cumbres olas 
de irritado mar simulan!
No oigais el pérfido canto
que os brinda loca fortuna
en tierra de otro hemisferio,
de España insaciable tumba.
Canto de sirena ha sido;
amadla de lejos; nunca
sintais de cerca su beso,
que mata cuando más gusta.
Preferid vuestra miseria
al oro con que os deslumbra,
y vuestro cielo apacible
al suyo ardiente y sin brumas.
Al negro pan de la patria
no hay otro que sustituya;
amarla, es partir con ella
sus goces y desventuras.
Id por las chozas nativas,
recorred una por una:
¡Qué  de hermanas  sin hermanos!
¡Qué de huérfanos y viudas!
De tantos como partieron
¡qué menguada es (¡ay!) la suma
Unos, en el mar hallaron
y otros allá sepultura.
Si el labio de la sirena
dulces promesas formula,
el ¡Ijujú! le responda:

-¡Cierra, Asturias! leyenda


Ijujú
V
¡Asturias! no en la molicie,
ni en lágrimas infecundas;
en la fé y en el trabajo
remedio á tus males busca.
En tu redención confía;
el que imposible la juzga,
niega á Dios y niega al siglo
que al hombre dicen: -¡Plus ultra!
¿No ves, pobre ciega, cómo 
tus horizontes se azulan?
¿No ves rayando ya el cielo
un alba risueña y pura?…..
Ya á la grave sinfonía
del Cantábrico, se junta
la gran voz de los talleres,
del arte y de las industrias.
La rauda locomotora
vida y riqueza te augura,
y por su boca de bronce
el cañón fundido en Trubia.
Para tus noches y nieves
luz y calor te asegura,
pródiga, la madre tierra
en sus hulleras profundas.
Por hilos de alambre atada 
-leve yugo de tus nupcias-
con el alma de otros pueblos
unísona tu alma pulsa.
¡Anda…. y llegarás!
La calle
subiendo de la amargura,
tu ¡Ijujú! lanza á la muerte:
¡Cierra, Asturias!.-
Ventura Ruiz Aguilera. Revista Asturias:  ilustrada científico-literaria. Nª 20- 30 octubre 1880.-

COSES
Co la cabaña de Antón,
Tien la so cabaña Juana;
Y ya dende rapacinos
Son vecinos de la braña.
Onde reina la inocencia
Que fuxó de la quintana,
Tapándose de vergüenza
Pa escondese ´nte la grama,
Onde se escondió ´l xilgueru,
Onde canta la cigarra,
Onde no hay más mormuros
Que los que platica el agua,
Al pasiase pe ´l regueru
Que fay regar la mayada…..
.  .  .  .  .  .  .  .  .  .
Juana y Antón, cuando neños
Xugaben a la cascaya,
Descalzos y al pizopié
Co la sonrisa ena cara,
Con verxinidá en los cuerpos,
Co la santidá en so alma…….
.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
Juana dicía algunes veces;
-Antón, triyasti la raya.
-Fui un pocu co la dea….
-Ello fuí; trai la cascaya.
¡Cuantes veces si fué o nón
Ruxía una morniellada
Enos carriellos de Antón.
O enos carriellos de Juana………..
Pero, ¿y qué? si elli no había 
Más que dos cuerpos y un alma.
.  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .  .
Así el tiempu fui pasando,
Pero no en baldre pasaba
Pos ya cuntaré en otru Eco 
Lo que pasó Antón y Juana.
Lín de Lón. 
El Eco de Cabranes. Nº 107. 31 de Agosto de 1912.-


La Fonte de la Xana
Non vien al caso la fecha
de aquellos tiempos atroces
en que rabiaben los reyes
como los llobos del monte,
si los privaba la ñeve
de char oveyes al pote;
pos ye tan prieta la fame
como en tiniebles la noche
pal fin de rabiar  con ella
les besties o les presones.
Reinaba entós al monarca
Perico de los Palotes,
el cual que rabió de rabies,
con unes ansies feroces,
por mor de un taragaño
qu´, en riba de unos azotes,
fincara i salvo la parte
la soberana consorte,
por atrapalo nel guerto
cuando folgaba con otres,
que si non eren princeses 
acauso fosen fregones.
Falaben como cristianos
los paxarinos cantores,
y asina diz que un ñarvato,
desde la copa de un roble,
cutab´, al riscar el alba,
con todes les xerigoncies,
la “fiel historia” en romances,
de Rosalina del Bosque:
Está encantada debaxo
del sortidor de la fonte
la más xentil de las neñes,
la más guapa de todes.
Era la neña más roxa
que barbes de les panoyes;
como cereces los labios 
y los güeyinos cual soles,
y con  un cuerpo tenada 
de gracies y  perfeuciones.
Tuviérala de soltera 
la fía de un guardamontes
del Conde Alvar del Bustillo,
Siñor de los Abeyones,
que cuando diba de caza
por Badasquera o Ferroñes,
en vez de caciar perdices
solía caciar palombes.
Non pudo la parturienta,
la probe con los dolores,
y al dar a llume la neña,
dexó  de alendar la probe,
La criatura llevola
metida n´unes alforxes
el Conde Alvar al castiello 
del Peruyal  de la Torre
en onde foi  recibida
con todes les ceremonies.
Mucho lloró la Condesa
con sus penines a soles,
teniendo que facer fiestes,
que yeren fiestes falsories,
a la rapaza que juera
nacida de otros amores.
Por eso la madrascona
de Rosalina del Bosque
al ver medrar a la neña
sentía celos enormes,
y abondes veces soñaba
con afogada de noche.
Guardaba la viña el miedo
a la gafura del Conde,
que a la cabeza subíase 
en cuanto y  daben les llories.
Mas como todo nel mundo
alleg´al fin y a la postre,
llegó el estante de dar
les bocadielles al Conde……
Lleváronlo al pataquero
cantandoi el girigore,
y allí   lo dexaron  solo
debaxo de los tarrones……
¡que les grandeces humanes
acaben asina todes!
Cuando golvía la xente
col´último paternostre,
estab´ardiendo  el Bustiello,
desmigayada la Torre,
y todos los habitantes
estaben fechos carbones.
La causa de la foguera,
sinón se sabe, suponse.
La Viuda del Conde Alvar
desconsolada, la probe, 
quería quitar  del medio
a  Rosalina del Bosque,
pegandoi un fesoriazo
metanes el cogorote,
y entóncenes la rapaza
furtó  a la Condesa el golpe,
dió fueu con un tizonazo
a los payares del Conde,
fuxó por el soterranio
que sal al cabo la fonte, 
bebió agua fría del chorro,
dio i sueño y adormeciose.
Arrebalgando pe l´aire
sobre una carga d´ escobes,
baxó la bruxa de l´alto,
plizcó  a la neña les corbes,
y convirtióla en anguila,
que pa la font´esmuciose
a ser la xana de oro,
que fila todes les noches,
n´aquella “fonte la Xana”
de la lladera del monte.
Marcos del Torniello. Revista Asturias. Nª 80. 6 Febrero 1916.-