Lledías y Rales (Llanes)
Lledías (en asturiano y oficialmente Lledíes)1 es un lugar de la parroquia del concejo de Llanes (Principado de Asturias, España). Se encuentra a una altitud media de 45 m s. n. m. Dista unos 10 km de la capital del concejo, Llanes, y su localidad más próxima es La Vega (Posada). En el año 2008 contaba con 233 habitantes y unas 100 viviendas. Lledías pertenece a la parroquia de Posada y celebra su fiesta local, San Francisco, el día 4 de octubre. El gentilicio de los nacidos en Lledías, y de sus habitantes, es 'zurru'. En 2019 obtuvo el galardón de 'Pueblo Ejemplar de Llanes', en la tercera edición de dicho premio.2
Me casó mi madre
Con un muchachito
Que yo no quería,
A la media noche
El pícaro se iba
Con capa terciada
Y espada tendida.
Yo me fui tras del
Por ver donde iba.
Ya le veo entrar
En ca su querida.
Ya le oigo decir:
-Ven acá querida
Que te he de comprar
Sayas y mantillas;
A la otra mujer
Palo y mala vida.-
Me fui para casa
Triste y aflijida;
Me puse a comer,
Comer no podía;Me puse á fregar,
Fregar no podía;
Me puse al balcón
Por ver si venía,
Y le vi venir
Por la calle arriba.
-Abreme, mujer,
Abreme, María,
Que vengo cansado
De ganar la vida
Que vienes cansado
De ca tu querida.
Me tiró una silla,
Le tiré un velón,
Preso lo llevaron
A la inquisición.
Tradiciones Populares de Asturias. Juegos y rimas infantiles.
Braulio Vigón.-Villaviciosa año 1895.-
Probitina
Allí taba sola,
¡qué guapina estaba!
So cara paecía la cara d´un anxel
con blanca mortaya.
Ya sos lindos llabios
de coral, non falan
cuntándome cosas, siempre contentina…..
¡Ay neña del alma!
¿Ye verdá que ´l ánxel
qu´a la tierra baxa
fuxe a les altures utra vez contentu
porque Dios lu llama?
Abri los güeyinos,
ábrilos, rapaza.
¿Cómo tú que fuiste tan alegre
pues estar callada?
Traes coralinos
puestos na garganta,
to pelo, tan negro como ´l acebache,
cuelga pe la espalda,
cuando fuxas lloñe,
lloñe a la morada
onde alegres cantan toos los anxelinos
dulce serenata
al mirar tos güeyos,
al mirar to cara,
¡qué farán los probes, al vete tan chusca,
al vete tan guapa!
Como yo ´nel pechu
¿sentirán la llama
del amor que fierve cual volcán eternu,
que xamás s´apaga?
Mírame y dispierta
sólo una migaya……
¿Non dixist´un día, que resucitabes
si yo te besaba?
Y en sos llabios fríos
y en so llinda cara,
mil besos ardientes dexé nun menutu,
y non despertaba,
Miréla un ratuco,
¡qué guapina estaba!
Y aunque sonreía calladinamente
entre la mortaya,
¡aquellos güeyinos
ya non me miraban
y sos lindos llabios, tan coloradinos,
agora axelaban!
Juan Menéndez Pidal. Antología de poetas astutianos.
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